Autora: María Fernanda Orjuela Salas el primero de mayo no es un día neutro. nunca lo ha sido. es un calendario escrito con manos cansadas, pero también con silencios que incomodan. nos enseñaron a verlo como la gran épica del obrero, como la victoria de la clase trabajadora organizada, como el relato heroico de fábricas, huelgas y sindicatos. pero hay una grieta en esa historia. una grieta profunda, persistente, casi estructural: ¿quiénes no aparecen ahí? porque mientras el