Autora: María Alejandra Lora Payares Ser mujer y ser negra en una sociedad del siglo XXI, es especialmente difícil para una niña que creció en espacios donde los estándares de belleza sólo son alcanzados por cabellos lisos. Tan planchados como la mentalidad de los adultos que la aluden al decirle “belleza exótica” o que es hermosa a pesar de su tez. Una belleza que se marchita si esa niña alza su voz, y exige respeto, porque “calladita, se ve más bonita”. Nunca debe de estar