top of page

¿Qué pasa cuando menstruar se vuelve un privilegio?: La pobreza menstrual, una realidad oculta

  • Foto del escritor: FemiBlogs FeminUN
    FemiBlogs FeminUN
  • 28 sept 2021
  • 3 min de lectura
El 38,9 % de las de las encuestadas refirieron no saber nada sobre la menstruación antes de la menarquia. Esta cifra es preocupante, incluso más si se tiene en cuenta que existe un 45% de ellas desconoce totalmente de donde proviene el sangrado menstrual (UNICEF Colombia, 2016).

Fuente: PVMulher (2020)

Hablar sobre la menstruación no es un asunto fácil, la palabra viene rodeada de mitos y connotaciones mayormente negativas. No es un secreto que el “periodo” es un tabú y es algo de lo cual no se habla, por eso es que a muchas niñas les toca arreglárselas con lo básico o nada de información cuando tienen su primera menstruación o menarquia. En Colombia, un estudio realizado en 2016 sobre la higiene menstrual de niñas en etapa escolar en áreas rurales, reveló que ellas desconocen con certeza cuándo les puede llegar el periodo. Lo anterior, porque no tienen la información suficiente sobre el funcionamiento del ciclo menstrual. El 38,9 % de las de las encuestadas refirieron no saber nada sobre la menstruación antes de la menarquia. Esta cifra es preocupante, incluso más si se tiene en cuenta que existe un 45% de ellas desconoce totalmente de donde proviene el sangrado menstrual (UNICEF Colombia, 2016).


Menstruar, en muchas partes del mundo incluyendo Latinoamérica, no solo viene con sangre, cólicos y dolores si no que también con vergüenza, culpa y humillación. Para las niñas, tener el periodo se vuelve un equivalente a ser aislada, estar sucia y ser un ente contaminante para todo lo que les rodea. Muchas son obligadas a dormir, comer y a vivir lejos de su familia gracias a la noción de la mujer menstruante impura y sucia. Comprenden la menstruación como una situación que les toca “aguantar”, como un castigo, una enfermedad que las hace sentirse débiles y sucias, por lo cual no es sorpresa que 1 de cada 4 niñas haya faltado una vez a la escuela por la menstruación (UNICEF Colombia, 2016).


Aparte del claro estigma social que existe, el acceso a productos sanitarios muchas veces es un lujo que solo algunas personas pueden costear. El término “pobreza menstrual” se utiliza para describir la falta de acceso a productos sanitarios, educación sobre salud menstrual, e infraestructura para gestión de los desechos (Plan Internacional, 2021). En América Latina, una región desafortunadamente caracterizada por las desigualdades sociales y económicas, comprar un paquete de toallitas higiénicas y tener un baño digno es un lujo para muchas niñas, mujeres o personas menstruantes. Según UNICEF (2017) aproximadamente 500 millones de mujeres y niñas carecen de las instalaciones necesarias para controlar su higiene menstrual de manera digna, íntima y segura. Como si el acceso a agua o servicios sanitarios básicos no fuera una barrera suficiente, según Plan Internacional (2021) en la región de América Latina y el Caribe el costo promedio de un paquete de toallas higiénicas de 10 unidades es de 1,87 USD precio, lo cual puede ser equiparable al de alimentos en la canasta básica como víveres y enlatados. Es así como muchas niñas y mujeres se preguntan muchas veces al año ¿cómo compro toallas higiénicas?


Si se traducen estos datos a la realidad colombiana de hoy en día, de acuerdo a Plan Internacional (2021), se calcula que las mujeres colombianas gastan en promedio de 2 a 3 dólares solo en toallas sanitarias mensuales. Es decir, de 7.600 a 11.400 pesos mensuales, esto significa 36 a 40 dólares al año que equivalen a un gasto anual de entre 136.800 a 152.000 pesos. En otras palabras, el gasto anual aproximado de toallas es del 15% a 16,7% del Salario Mínimo Mensual Vigente. Para aterrizar un poco las cifras a lo cotidiano, con el mínimo aproximado de lo que se gasta anualmente en toallas se puede comprar hoy un bulto de papa en Bogotá, según las cifras de La República (2021).


En conclusión, menstruar en Latinoamérica viene acompañado de interminables preguntas desde las que te hacen cuestionarte tu valor e integridad hasta las que te hacen tomar decisiones claves para tu bienestar. Las niñas y mujeres latinoamericanas se preguntarán continuamente durante 3 a 7 días cada 28 a 31 días: ¿Estoy sucia?, ¿Soy impura?, ¿Esta vez podré comprar toallas?, ¿Será que tendré agua en estos días?, ¿Cómo compro toallas?


Escrito por: Andrea Carolina Eloisa Mendoza Araujo

Referencias

  1. Editorial La República S.A.S. (2021, 3 febrero). El precio de la papa aún no se recupera tras la crisis que atravesó el sector en 2020. Diario La República. https://www.larepublica.co/economia/el-precio-de-la-papa-aun-no-se-recupera-tras-la-crisis-que-atraveso-el-sector-en-2020-3119593

  2. Plan Internacional. (2021, 27 mayo). Pobreza menstrual, una problemática de la que se habla muy poco en América Latina. https://plan-international.org/es/latin-america/pobreza-menstrual

  3. UNICEF. (2017, octubre). El camino al empoderamiento de las niñas en América Latina y el Caribe: 5 Derechos. https://www.unicef.org/lac/media/1436/file/PDF%20El%20camino%20al%20empoderamiento%20de%20las%20ni%C3%B1as%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina%20y%20el%20Caribe:%205%20Derechos.pdf

  4. UNICEF Colombia. (2016). Higiene menstrual en las niñas de las escuelas del área rural en el pacífico colombiano: Chocó – Bagadó, Cauca - Santander de Quilichao, Nariño - Ipiales. https://docplayer.es/62164719-Higiene-menstrual-en-las-ninas-de-las-escuelas-del-area-rural-en-el-pacifico-colombiano-choco-bagado-cauca-santander-de-quilichao-narino-ipiales.html



Comentarios


DON'T MISS ANYTHING FROM US.

Thanks for submitting!

FOLLOW US ELSEWHERE

WhatsApp Image 2022-09-18 at 7.44.27 PM (1).jpeg
  • Instagram
Vuelve pronto
Una vez que se publiquen entradas, las verás aquí.
bottom of page