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La pregunta del millón: ¿El amor antes era más duradero?

  • Foto del escritor: FemiBlogs FeminUN
    FemiBlogs FeminUN
  • 13 mar 2022
  • 5 min de lectura

El presente artículo no refleja las opiniones del grupo estudiantil FeminUN, sino de sus respectivos autorxs.

“Ya no podemos sacrificar todo en nombre del amor, ya no queremos seguir con esta cultura del amor que nos definía hace un siglo; una cultura que era portadora de algunas felicidades y muchas desgracias cuando las mujeres necesitábamos entonces ser amadas para existir” (Thomas, 2018, p.113).

Antes de iniciar a escribir este artículo, mientras hacíamos una lluvia de ideas surgió la expresión “antes el amor era más duradero”. Escuchamos esta frase miles de veces ser dicha por abuelas, madres o simplemente otras mujeres de generaciones pasadas ante noticias de rupturas o divorcios. Constantemente estamos comparando el pasado con el presente y creemos que al hablar del feminismo es inevitable no hacerlo.


Pensamos que es necesario hacer dicha comparación para así ver si los debates y luchas dentro del movimiento han generado un impacto, marcando un antes y un después en las vidas de las mujeres. Es por esto que nos interesó analizar si antes el amor “duraba más” y por qué.


Una de las razones detrás de esta frase es la cantidad de divorcios actualmente. El divorcio como concepto legal apenas se introdujo en Colombia en el año 1992, cuando se expidió una ley reglamentando la materia (Torrado, 2018). Antes no era permitido divorciarse civilmente por lo tanto no era notoria la separación de parejas y esto implicaba que muchas veces matrimonios infelices no se disolvieran. Pero no se trata sólo de un asunto de si era válido o no divorciarse, el matrimonio era y sigue siendo una institución cargada de mucho peso, sea religioso o no.


Siguiendo con la idea, analicemos el contexto en el que se desarrollan estas frases, “es que el amor antes era más duradero” y “los matrimonios antes eran más estables”. En la época de muchas de nuestras abuelas o madres no había mucho que las mujeres pudieran hacer, en términos de que existía un sistema patriarcal muy marcado. Éramos criados dentro de familias donde el hombre era el proveedor de todos los bienes que se tenían, de llevar como tan cotidianamente escuchamos “el pan a la mesa” y la mujer asumía el rol del cuidado de los hijos y del hogar. Este modelo, en el cual la mujer no trabajaba, se mantuvo durante años e iba acompañado entonces de esos matrimonios “duraderos” que se presentaban por más de 30 años y ahora muy poco se encuentran, pero… ¿por qué?


Algunas de las posibles respuestas pueden estar asociadas a la presión social de ese momento con respecto a la edad para casarse y la estigmatización del divorcio. Por ejemplo, una mujer a los 30 años debía estar casada y por lo menos con un hijo, porque sino entonces era una mujer quedada que no había cumplido con su rol, ser esposa y madre. De hecho, aún podemos escuchar cómo se reproduce esta idea en la actualidad, a algunas treintañeras sin pareja o sin hijos les dicen que “las va a dejar el tren”. Antes la palabra “divorcio” estaba prohibida, te casabas con una persona el resto de tu vida, sin importar si estaban enamorados. No nos malentiendan, no estamos diciendo que todos los matrimonios de antes eran infelices, sabemos que hay muchos matrimonios que llevan más de 50 años y están llenos de amor y felicidad. El divorcio además de no estar permitido, como se dijo anteriormente, era mal visto y se veía como una deshonra para la familia. El miedo al rechazo, la vergüenza y el escrutinio público atrapaba, y sigue atrapando, a muchas mujeres en matrimonios en el mundo.


Claramente, esta idea se planteaba más entre los años 40’s a 60’s, ya que en la actualidad gracias al feminismo, las mujeres están perdiendo el miedo a levantar la voz y tomar decisiones pensando en su proyecto de vida y bienestar. No se trata de que esté bien o mal que una mujer tenga en sus planes casarse y tener hijos, sino de que sea feliz simplemente cumpliendo con lo que desea realizar para su vida sin tener la presión de llenar las expectativas sociales. Y mucho menos se trata de que ahora el amor no sea duradero, es que ahora muchas mujeres no están dispuestas a recibir migajas, son mujeres que saben que valen más, que desean realizarse profesionalmente y no dependen de un hombre.


Al hablar sobre el matrimonio usualmente se piensa en una boda, ya sea en las tradicionales o en el contrato civil. En ambos, dos personas juran acompañarse y respaldarse hasta que la muerte -o el amor, la violencia, la infidelidad y miles de factores más- los separen. Las reglas sociales de un matrimonio que se aplican en nuestra cultura colombiana no sólo incluyen a las personas que ostentan de un papel que confirma la unión con su pareja, sino de aquellos “matrimonios” en unión libre, personas que duran años respaldando y formando una familia. Es por esta razón, que sin importar que la mujer esté casada formal o informalmente ninguna se libra de frases tales como “es mi mujer y hace lo que digo”, “las mujeres casadas no hacen eso”, “con hijos y en esas”, lo cual hace preguntarse, ¿es un matrimonio o es una prisión social que limita ciertos aspectos de la persona?


Sería interesante si cada persona leyendo este artículo le preguntara a sus abuelas o a mujeres que conozcan y que valoren su opinión, si se hubiesen divorciado en su época (o siquiera contemplado la idea de casarse) teniendo la visión del divorcio y oportunidades que se tienen hoy en día. A esto se le puede agregar que antes los tipos de violencia como la agresión y abuso psicológico, físico, económico, verbal, emocional, etc., que se reconocen actualmente, eran pasados por alto por ser vistos como parte aceptable y normalizada del matrimonio.


Las palabras “tolerancia” y “aguantar” eran sinónimos que debían ir al lado del matrimonio. Se debe tener en cuenta que hace más de 40 años, las personas que se casaban, en mayor medida, eran las consideradas niñas de hoy. Desde los 16 años ya estaban “bien” para casarse, vivir el ensueño de la promesa de ser amado y conformar una familia con alguien que te ama.

Hoy nos preguntamos, ¿el amor era más duradero?, ¿realmente duraban más los matrimonios porque se querían o porque tenían que durar “hasta que la muerte los separe”?


Autoras: Maria Angeles Charris Gómez, Valentina Jaramillo Gómez & Andrea Mendoza Araújo.


Referencias


Thomas, F. (2018). Conversaciones con Violeta (1.a ed.). Penguin Random House.


Torrado, H. A. (25 de enero del 2018). El divorcio en Colombia cumplió 25 años. Ámbito Jurídico. https://www.ambitojuridico.com/noticias/analisis/civil-y-familia/el-divorcio-en-colombia-cumplio-25-anos


Barón, J. (2010). La violencia de pareja en Colombia y sus regiones. Universidad de los Andes. https://economia.uniandes.edu.co/sites/default/files/imagenes/eventos/LaViolenciaDomestica-JuanDBaron.pdf


Rojas, D. (2011). Caracterización del matrimonio ¿Es o no un contrato?. Nuevo Derecho, 7(9), 25-37. http://bibliotecadigital.iue.edu.co/jspui/bitstream/20.500.12717/2114/1/430-Texto%20del%20art%C3%ADculo-1531-2-10-20200911.pdf



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