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La maternidad a través de los lentes morados

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    FemiBlogs FeminUN
  • 27 may 2022
  • 4 min de lectura

El presente artículo no refleja las opiniones del grupo estudiantil FeminUN, sino de sus respectivas autoras.


Dicen por ahí que su corazón fue nuestro primer tambor de guerra. Quizá esto hace un poco difícil pensar que ahora puedan latir a ritmos opuestos. Amar a nuestras madres (para quienes tenemos una relación con ella) es un instinto en la mayor parte de los momentos, pero ¿qué pasa cuando nuestros ideales, principios, metas y roles se oponen tanto, que amarlas se convierte en un reto? Bueno, ahí es donde aparecen los lentes morados.


Hablar de maternidad desde el feminismo, es entender que este concepto es una construcción social más que una tarea natural que todas las mujeres deben lograr. De hecho, la maternidad ha sido enlazada históricamente con la esencia femenina, lo que al mismo tiempo ha ocasionado que “el ser mujer” signifique ser madre (Saletti, 2008). Asimismo, poseer un aparato reproductor capaz de concebir, no hace que maternar sea un mero proceso biológico para las mujeres, puesto que este también se entiende como una experiencia que involucra elementos sociales y culturales más allá de la mujer-madre (Torres, 2020).

De igual forma, el amor maternal ligado a la incondicionalidad que debe mostrar toda madre hacia sus hijxs surge en el siglo XVIII como un ideal por medio del cual, la sociedad obliga a las madres a garantizar la educación de sus hijxs (Saletti, 2008). Es así que, por medio de este imaginario, aparece el “mito del instinto maternal”, que de acuerdo con Sánchez (2016), “predestina a las mujeres a ser madres, cuidadoras, protectoras y únicas responsables del cuidado y bienestar de los hijos e hijas”. Igualmente, en la sociedad se nos presenta el prototipo erróneo de la ‘super mamá’, como “aquella mujer que logra conciliar trabajo remunerado con maternidad, crianza y atención, que no se queja por la doble jornada, que tiene tiempo para todo y que siempre es más que mamá” (Cardona, 2020).


Paralelo a esto, Young-Eisendrath enfatiza que la maternidad genera un peso para las mujeres, puesto que, esta es una tarea demasiado grande para ser ejercida por una sola persona, de modo que, la gravedad de la maternidad sobre la mujer se convierte en una injusticia, colocándola en una posición de desventaja dentro de la sociedad (citada en Torres, 2020), ya que, la madre se ve enfrentada a barreras que le impiden saciar sus propias necesidades. De acuerdo con Binetti (2013), la maternidad ha sido transformada en un “trabajo forzado” que deben ejercer las mujeres de forma gratuita en el aislamiento e invisibilidad simbólica.


Justamente, es dentro de esta sociedad con tradición patriarcal, donde nace la noción de ‘matrofobia’, como el rechazo que experimenta la hija hacia madre, pues se asocia el rol de esta última con la resignación, la renuncia, la ausencia de expectativas y la autoimagen sistemáticamente devaluada (Garcia, 2014). En otras palabras, la maternidad es vista como la renuncia a metas propias de la mujer, quien debe dejar de vivir para ella misma y empezar a vivir para sus hijxs. Del mismo modo, para la poeta Lyyn Suckenick, “la matrofobia va más allá del odio a nuestra madre o a la maternidad, es, también, el miedo a “convertirse en la propia madre” (citada en Cardona, 2020). Semejantemente, Adrienne Rich (citada en Ruiz, 2018) explica que: “La matrofobia se puede considerar la escisión femenina del yo, el deseo de expiar de una vez por todas la esclavitud de nuestras madres, y convertirnos en seres libres. La madre representa a la víctima que hay en nosotras, a la mujer sin libertad, a la mártir”.


Por otro lado, el odio o temor a ser la madre surge dentro del patriarcado como herramienta de control, las madres que se ubican dentro de los estándares son super mujeres, el resto sólo hace el intento, y no son suficiente. Para Esther Vivas, autora de Mamá desobediente: una mirada feminista a la maternidad, una maternidad feminista es una maternidad desobediente, la que sale de los esquemas y no es la única responsable de la labor de cuidar (Distintas Latitudes, 2021). De estos retos alrededor de la maternidad, encontramos nuevas necesidades. La necesidad de que nuestros feminismos se reconcilien con la figura materna (porque maternar desde el feminismo es posible), para finalmente poder reconciliarnos con nuestras madres. De acuerdo con Fernandez (2014, p. 39) hay modelos emergentes de maternidad, donde estas nuevas mujeres nos llevan a problematizar esa idea sagrada de la madre y las prácticas construidas alrededor de ella, así como a reconocer que hay modelos alternativos.


La crítica y el debate no es satanizar la maternidad, sino ubicar “maternidad” y “libertad” en la misma oración, decidir maternar o no, decidir cómo y cuándo hacerlo. La maternidad, como todas las decisiones, debe ser libre. Por ende, el llamado a abrazar la maternidad no es caer en la trampa del patriarcado de la “super mamá”, sino mirar también a nuestras madres como mujeres y humanas que necesitan y merecen también de esa libertad, restablecer nuestros vínculos y perdonar.


Perdonar, no es condescendencia, es reconciliarnos con nuestras madres y mirar más allá del odio y la culpa “natural” en la relación madre e hija. No somos nuestras madres y está

bien así, pero un poco de ellas siempre estará en nosotras, así que sanar nuestra relación con ellas es parte de sanarnos a nosotras mismas.


Escrito por Laura Rada y Lina Pérez.


Referencias


Binetti, M. (2013). La maternidad patriarcal: sobre la genealogía de la suprema alienación. La Aljaba Segunda Época, Volumen XVII. http://www.biblioteca.unlpam.edu.ar/pubpdf/aljaba/v17a07binetti.pdf

Cardona, M. (2020). En contra de la maternofobia. Bakanica. Revista Editorial Bienestar S.A.S. https://www.bacanika.com/seccion-bienestar/las-mudanzas-del-animo.html Cardona, M. (2020). ¿Será que odio a mi madre? Bakanica. Revista Editorial Bienestar S.A.S. https://www.bacanika.com/seccion-bienestar/sera-que-odio-a-mi-madre.html Distintas Latitudes (2021). Esther Vivas, una mamá desobediente. https://distintaslatitudes.net/entrevistas/esther-vivas-una-mama-desobediente

Fernández, I. (2014). Feminismo y maternidad: ¿una relación incómoda? Conciencia y estrategias emocionales de mujeres feministas en sus experiencias de maternidad. Emakunde/Instituto Vasco de la Mujer. https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/certamen_publicaciones/es

_def/adjuntos/2013.feminismo.maternidad.relacion.incomoda.pdf

García, M. (2014). El discurso matrofóbico y su tratamiento en Esther Tusquets: autobiografía y ficción. Universidad de Huelva. http://rabida.uhu.es/dspace/bitstream/handle/10272/13237/El_discurso_matrofobico.pdf ?sequence=2

Ruiz, N. (2018). Las madres enemigas en la narrativa de lo inusual. Análisis de la matrofobia en tres novelas mexicanas. Universidad de Alicante. https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/76839/1/Las_madres_enemigas_en_la_narrati va_de_lo_inu_Ruiz_Perez_Maria_de_las_Nieves.pdf


 
 
 

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