top of page

La maternidad es creativa: hablemos de la Virgen María

  • Foto del escritor: FemiBlogs FeminUN
    FemiBlogs FeminUN
  • 9 nov 2023
  • 5 min de lectura

Por : Valentina Ortega


La lógica masculina ha definido gran parte de lo que consideramos humano. Ha trazado los contornos de la cultura, las leyes, la religión y la filosofía para establecer una distinción formal, alegada supuestamente divina, entre los humanos y las bestias. Dentro de este estrecho (des)orden simbólico, la vivencia femenina parece no tener cabida. Sin embargo, esto no es más que una ilusión pues al abandonar ese lenguaje, es posible descubrir otro fruto de una inagotable creatividad.


Anunciación, magia y libertad

Para muchas mujeres, las definiciones tradicionales de lo humano carecen de relevancia o, si la tienen, son imposiciones de origen masculino que resultan limitadoras. Tales interpretaciones no solo han debilitado nuestra capacidad de maravillarnos ante un mundo cuya esencia es —y demanda mantenerse— un misterio sagrado, sino que también han servido para justificar innumerables atrocidades.


Luisa Muraro, filósofa italiana, sostiene que, fuera de aquellas medidas humanas, una mujer se convierte en una mujer a la que le puede pasar de todo; también Dios (Muraro, 2006, p.40). Como ejemplo, refiere la Anunciación a María Nazaret, madre de Jesús, en la cual podemos observar la desaparición de la medida de lo humano.


“La escena, que pende entre los abismos del infierno y del cielo, se desarrolla entre dos no-hombres (una mujer y un ángel), y cuando haría falta un hombre. (“¿Cómo es esto posible, si yo no conozco varón?” exclama ella), resulta que Dios se entromete (“A Dios nada es imposible”, responde el ángel)” (Ibidem).

En los cuentos de hadas este tipo de presencia sería representada por la magia. En la vida real, la revelación del mensaje hay que entenderlo ligado a la libertad cuya manifestación más simple, según Muraro, se da en la experiencia de la lectura. A través de la Palabra, del Verbo, y de su lectura, o escucha, aprendemos y reflexionamos. De ahí que, en algunas obras de arte, María aparece leyendo.




Anunciación (Annunciazione), 1472-1475. Leonardo Da Vinci.


Leer refuerza la idea de María como alguien que descubre y reflexiona por sí misma, una revelación antes de aceptar, de manera libre y consciente, el mensaje divino que recibe. Dicho mensaje, que vino de Dios, pues lo escuchó sólo ella, va más allá de las construcciones humanas y la lógica masculina, y por ello parece imposible. A María, fue posible crear cuando su criterio de la realidad dejó de coincidir con lo establecido.


Observar esta antigua historia bajo esta perspectiva nos permite recordar que, a través de las palabras y sus simbolismos, una cosa puede ser otra por simple “magia”, que no es más que la manifestación de la libertad. En este caso, lo que parecía imposible, que Dios viniera al mundo, fue posible porque María decidió ser creadora.


Algunos críticos podrían objetar que María, al aceptar ser madre de Jesús, no actuó en libremente, sino por obediencia al poder de Dios. Sin embargo, el verdadero poder necesita de fuerza y persuasión; y, aquí, el ángel no le impuso a María que aceptara. En cambio, le dio un mensaje con palabras que la conmovieron. Y ella, desde su deseo libre, es decir, su autoridad, las reconoció como verdad. “Hágase en mí tal como has dicho”, como dice el Evangelio de San Lucas, fue la respuesta de María; allí vemos que, desde su autoridad, validó la de Dios.


A pesar de que la necesidad de consentimiento para la creación, de proclamar el gran Sí, ha sido algo esencial para el cimiento de la humanidad, como lo ilustra este pasaje bíblico, persisten las imposiciones y prohibiciones sobre la maternidad. La lógica masculina, ha sostenido un (des)orden simbólico en el mundo mediante reglas, creencias y sistemas que regulan el cuerpo las decisiones creativas de las mujeres: leyes antiaborto, exclusión de la educación, estigmatización de la menstruación, entre otros.



Pero bendito es el fruto de tu vientre

María de Nazaret es descrita en el Evangelio según San Lucas como alguien llena de gracia. Se han dedicado siglos, promulgado dogmas y construido iglesias en busca del significado de aquella expresión. En lugar de repetir esas teorizaciones teológicas, a menudo extensas y confusas, propongo entenderla como una capacidad creativa inagotable.

Las creaciones de las mujeres pueden ser literales, en el sentido biológico, o figurativas, en uno simbólico. Ambas tienen en común que se gestan en el vientre; y no sólo en una manera literal, sino también desde lo más profundo de una, desde esos pasadizos del alma en donde corren los deseos y los sueños. “Concebirás en tu seno y darás luz”, le dice el ángel a María. ¿Concebir qué? Puede ser una canción, un libro, una película, una receta, una idea o un hijo de carne y hueso. Isabel Allende, escritora chilena, asemeja sus libros con ser madre.

“Cargaba mis papeles para todas partes por temor a que se extraviaran o se incendiara la casa; esa pila de hojas amarradas con una cinta era para mí como un hijo recién nacido” (Allende, 1994, p. 335).


Virgen del libro (Madonna del libro), 1480. Sandro Botticelli.

Suele rezarse por los frutos creativos, para que sobre ellos se derramen bendiciones, pues darlos a luz, realizar la segunda acción divina que anunció el ángel, no es tarea sencilla. Crear algo, ya sea una obra o una persona, implica, en muchas ocasiones, atravesar un túnel oscuro situado en la profundidad de nuestro océano y enfrentar sus mareas y lamentos.


“Las imágenes del parto de Celia me vuelven a menudo, la veo transpirando, desgarrada por el esfuerzo, mordiéndose los labios, paso a paso por esa larga prueba sin ayuda de calmantes, serena y consciente ayudando a su hija a nacer” (Ibidem, p. 356).


Ahora, empiezo a ver cómo el nacimiento y la muerte guardan similitud en el profundo dolor que ambos conllevan. Mientras que el primero es la germinación de algo, el segundo señala su conclusión. El acto constante de respirar, el ciclo de inhalar y exhalar —que comienza al nacer— nos remite a estos dos extremos vitales por los que transitamos. Curiosamente, durante el esfuerzo de dar a luz, detenemos la respiración, al igual que en el instante de morir.


Aunque sea, tal vez, una analogía osada, veo en estos procesos un misticismo profundo del cual las mujeres somos intrínsecas partícipes debido a la maternidad, es decir, con nuestra infinita capacidad creativa que, hasta ahora, en mis veintes, vuelvo a reconocer. Digo reconocer porque es algo olvidado. A las mujeres nos dan a beber, por ahí a los 12 años, lo que Isabel Allende denomina "la poción de la muerte"; con la que dejamos de volar y nos transformamos en seres reprimidos, plagados de dudas. Así que, durante el inicio de mi adolescencia, solía rechazar la idea de esta capacidad; ser madre no me resultaba atractivo, pues el mundo, o, mejor dicho, el desorden masculino que lo rige, me sugería que solo estaba destinada a eso: gestar y cuidar.


Existe la concepción errónea de que obedecer es contrario a ser libre, cuando en verdad, al seguir el camino de la obediencia, que no es más que el de la intuición que reside en nuestro cuerpo, encontramos la verdadera autenticidad. Personalmente, fue la lectura, o sea, la experiencia de la libertad, lo que me llevó a reinterpretar la maternidad, al punto de anhelar la dicha de convertirme en madre algún día. El tiempo me mostrará si en mis entrañas hay alguna canción por escribir.



Referencias

Muraro, Luisa (2006). El Dios de las mujeres. Traducción y prólogo: María Milagros Rivera Garretas. Madrid. Horas y horas.

Allende, Isabel (1994). Paula. Plaza Jánes.


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Entre rizos

Autora: María Alejandra Lora Payares Ser mujer y ser negra en una sociedad del siglo XXI, es especialmente difícil para una niña que creció en espacios donde los estándares de belleza sólo son alcanza

 
 
 
Un primero de mayo incompleto

Autora: María Fernanda Orjuela Salas el primero de mayo no es un día neutro. nunca lo ha sido. es un calendario escrito con manos cansadas, pero también con silencios que incomodan. nos enseñaron a ve

 
 
 

Comentarios


DON'T MISS ANYTHING FROM US.

Thanks for submitting!

FOLLOW US ELSEWHERE

WhatsApp Image 2022-09-18 at 7.44.27 PM (1).jpeg
  • Instagram
Vuelve pronto
Una vez que se publiquen entradas, las verás aquí.
bottom of page