Los ecos de resistencia femenina del bullerengue en el Caribe Colombiano
- FemiBlogs FeminUN
- 26 nov 2025
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Por: Mariana Sánchez
Mediante la frase “Yo quiero, yo no puedo”, la célebre cantadora de bullerengue, Ceferina Banquez, expresaría el sentimiento de los pobladores de los primeros asentamientos afrocolombianos en el Caribe en el siglo XVIII, quienes al no poder volver a sus territorios originarios más allá del mar, deberían adentrarse en tierras montañosas aún no recorridas para vivir en libertad. Así, en un eco de resistencia, el bullerengue ha sido la voz y palabra a través de la cual mujeres afrodescendientes han transmitido de generación en generación la memoria de sus antepasados, y han expresado las vivencias femeninas desde la cosmovisión de la cultura afro y la conexión con el territorio donde se desenvuelven sus relatos.
El bullerengue es tanto tradición como acto reivindicante de la identidad afrocaribeña originario de territorios como San Basilio de Palenque (Bolívar), María La Baja (Bolívar), Puerto Escondido (Córdoba), el Urabá antioqueño, y, en la actualidad, sus versos han trascendido a ciudades principales como Barranquilla, Bogotá, Cartagena y Medellín con la popularización de las tonadas compuestas por cantadoras como Etelvina Maldonado y Petrona Martínez. En aquellas zonas históricamente olvidadas por el Estado, y, posteriormente acechadas por la violencia en los 80´s, este baile cantado ha sido la pluma y letra de aquellas que incluso no aprendieron a leer ni escribir, por medio del cual han mantenido viva la memoria de sus comunidades y manifestaciones culturales propias.
Desde esa raíz, el bullerengue es inherentemente una expresión femenina creadora de tejido social, donde la mujer tiene un papel protagónico, siendo el lamento y voz de la cantadoras el centro de la composición musical, donde tradicionalmente las tonadas son compuestas por múltiples cantadoras espontáneamente en la rueda, de forma que conjuntamente crean versos sobre la vida, la muerte, la fecundidad femenina, el dolor, la agricultura, la vida de los pescadores, y todos aquellos elementos propios de la vivencia femenina en sus comunidades. Asimismo, las bailadoras expresan con sus movimientos el significado y el sentir de aquello que las cantadoras narren con sus versos, estableciéndose un espacio de interacción, resistencia femenina y legado afrocaribeño mediante la comunicación artística entre las cantadoras, los tambores, los coros y los bailadores.
En este sentido, la tradición bullerenguera hoy en día permanece como un eco de resistencia de los saberes ancestrales afrocolombianos en el Caribe, la cual, a pesar de haberse expandido más allá de sus territorios tradicionales, ha persistido en sus expresiones y formas más puras desde sus primeras manifestaciones en el continente americano gracias a la voluntad de las comunidades protectoras y precursoras de este legado de preservar la esencia del bullerengue a través de las generaciones.
Referencias
· Universidad de Antioquia (2017). Inventario Participativo del Bullerengue en Urabá. https://bibliotecadigital.udea.edu.co/server/api/core/bitstreams/89521f7e-bddf-4ac7-beb6-6fdcacdbc7f8/content
· Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (diciembre, 2023). PLAN ESPECIAL DE SALVAGUARDIA DE LAS PRÁCTICAS IDENTITARIAS, ESTÉTICAS Y CARACTERÍSTICAS DEL BULLERENGUE DEL URABÁ ANTIOQUEÑO.
· Gustavo Adolfo López-Gil; María Teresa Arcila-Estrada; Luisa Fernanda Hurtado-Escobar (2022) Bullerengue en Urabá, manifestación sociocultural compleja. Una perspectiva interdimensional. Revista Encuentros, vol. 20-01. Universidad Autónoma del Caribe. Doi: 10.15665/encuen.v20i01.2278
· Jiménez Caraballo, D. (2023). LA MUJER AFRODESCENDIENTE EN LA PRODUCCIÓN Y DIFUSIÓN DEL BULLERENGUE COMO PRÁCTICA CULTURAL EN EL CARIBE COLOMBIANO. [Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid]. file:///C:/Users/USUARIO/Downloads/T44002.pdf


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