Partenón literario: Un reencuentro con la mirada femenina
- FemiBlogs FeminUN
- 9 nov 2023
- 3 min de lectura
Actualizado: 16 nov 2023
Por : Marycarmen Linares Geizzelez
Cuando hablamos de literatura, aflora de nuestra mente una desmesurada cantidad de títulos que decoran la portada de los libros. Muchas veces, borbotean de nuestra boca las dedicatorias empalagosas que pintarrajearon sus autores con la tinta de la gratitud. Otras tantas, nos sacude una avalancha emocional al recordar las intrépidas y trepidantes aventuras relatadas en “La isla del tesoro” de Robert Louis Stevenson, las desventuras poéticas y cargadas de un oscuro romanticismo de Baudelaire, y el ansia destructiva de eterna juventud que ostentaba Dorian en el famoso libro de Oscar Wilde. Sin embargo, la incógnita que ahora se esconde entre estas líneas es una que, de bocajarro y tan pronto como es preguntada, suscita inquietudes que nunca fueron vislumbradas con lupa. Parece un enigma escondido en los laberínticos pasajes de una memoria literaria perdida, que apenas hace unos años empezó a recobrar importancia y a ser iluminado bajo los focos que siempre mereció. Solo basta plantearnos una pregunta, cuya formulación despierta tantas más: ¿Dónde estuvieron las mujeres en la literatura? ¿Por qué no en mis estanterías? ¿Por qué no en las hileras correspondientes a la literatura universal? ¿Por qué no liderando foros literarios, conversatorios de clásicos o discusiones de aficionados?
De acuerdo con Carabí y Segarra (1994), fue a partir de los años 60 que las voces femeninas empezaron a adquirir la importancia meritoria. Desde escritoras que patentizaban sus luchas diarias, hasta prometedoras historias que se alzaban como hitos literarios. Fueron mujeres que abandonaron la lectura paradigmática masculina, entregándose al repiqueteo de la máquina de escribir y a la ilusoria nebulosa de la ficción, para así dotarle de vida a personajes míticos y a historias que solo pueden ser contadas por ellas.
Según Laura Mulvey (1975, citada por Tenenbaum, 2022), en el ámbito artístico, la mujer ha sido sometida a la mirada masculina; un sistema dicotómico y desigual en el que el hombre es el polo activo de quien mira, mientras que la mujer es quien es observada. Así pues, cuando estas empezaron a escribir, dejaron de ser “la otredad”; el vago recurso de centenares de escritores, el ente discursivo prescindible y pasivo del hombre, y pusieron un puño sobre la mesa al marcar sus propias directrices y escribir sus nombres seguidos de un título.
Por tanto, ellas suponen un pilar fundamental que sostiene al Partenón literario. Este adquiere tantas formas como mujeres en el mundo. Desde Safo volcando su pasional sentir versado y Mary Shelley convirtiéndose en la madre de la ciencia ficción que puso en entredicho el deseo del hombre a ser Dios; hasta Toni Morrison otorgándole al mundo una cruda mirada antirracista y Alejandra Pizarnik habitando un cuerpo, tan doliente como sensible, convertido en prosa. Todas ellas escribieron para no perderse detrás de las limitaciones de un mundo que es contemplado bajo la mirilla patriarcal, y así poder entretejer puentes atemporales y plataformas artísticas.

. Ahora bien, si repasamos el imaginario colectivo, nos enfrentamos con autores masculinos que se han convertido en grandes referentes del gremio. Más allá de esa ineludible realidad, la verdadera problemática reside en la aparente desaparición de las autoras. Aún más grave, esta carencia reviste a la más triste de las certezas: el mundo no había sentido la necesidad de preguntarse en dónde se encontraban las escritoras hasta ahora. Por lo tanto, es imperioso empezar a encontrarnos con ellas, con sus voces silenciadas y con sus diversas plumas.
En conclusión, nunca es tarde para forjar un reencuentro con los gritos vociferados por tantas mujeres. A nosotras también nos pertenecen los espacios en los libreros, los relatos de los cuentos y las miradas del mundo. En definitiva, nos pertenece la mismísima historia, porque esta jamás ha sido bien contada si no nos tuvo en cuenta.
Referencias
Carabí, Á. y Segarra, M (1994). Mujeres y literatura. Promociones y Publicaciones Universitarias, S.A. Tenenbaum, E. (2022). La mirada inquieta: Cómo disfrutar del arte con tus propios ojos. Temas de Hoy.


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